El Libro Blanco del Dolor Agudo en España pide tratar el dolor a tiempo para evitar que se cronifique

El dolor agudo es uno de los motivos de consulta más frecuentes en todos los niveles del sistema sanitario y, sin embargo, sigue estando infradiagnosticado e infratratado. El Libro Blanco del Dolor Agudo en España, impulsado por la Sociedad Española del Dolor (SED) y la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR), analiza cómo se atiende hoy y propone un plan de acción.

Un problema frecuente y poco visible

Según los datos que recoge el Libro Blanco, el dolor agudo afecta hasta al 70 % de los pacientes ambulatorios y entre el 60 y el 90 % de quienes acuden a urgencias. En Atención Primaria se registran más de dos millones de consultas anuales relacionadas con el dolor, y la lumbalgia aguda explica más de la mitad.

En el hospital, un estudio multicéntrico en cinco centros españoles halló dolor en el 52,9 % de los pacientes quirúrgicos y en el 29,4 % de los no quirúrgicos. Tras una cirugía, el estudio PAIN-OUT Spain detectó dolor postoperatorio en el 72,4 % de los pacientes durante el primer día. España realizó más de 6,3 millones de intervenciones quirúrgicas en 2024.

El riesgo de la cronificación

Un dolor agudo mal controlado puede alargar la recuperación, prolongar la estancia hospitalaria y convertirse en dolor persistente. El documento recuerda, por ejemplo, que hasta un 20 % de las lumbalgias acaba cronificándose por un abordaje inadecuado en la fase aguda. Y señala que el dolor crónico supone en España entre el 2 y el 2,8 % del PIB.

El Libro Blanco lo resume así: el dolor agudo bien tratado es dolor crónico que no llega a desarrollarse. Por eso plantea prevenir la cronificación como una agenda de Estado.

Un análisis desde todos los ámbitos

La obra recorre ocho capítulos y más de 170 páginas. Incluye:

  • las bases del dolor agudo y su diferencia con el crónico,
  • los modelos internacionales de gestión del dolor postoperatorio,
  • el tratamiento farmacológico y no farmacológico,
  • los protocolos en Atención Primaria, urgencias, hospitalización y cirugía,
  • la situación del dolor postoperatorio en España,
  • la visión de los pacientes y el impacto económico.

También pone nombre a una carencia concreta. El dolor agudo no quirúrgico en pacientes hospitalizados es “el gran olvidado”, relegado frente al dolor postoperatorio.

Qué piden SED y SEMDOR

El libro concluye con una llamada a la acción para tres grupos:

  • Administración pública: una Estrategia Nacional de Abordaje del Dolor Agudo, un protocolo nacional mínimo, el dolor como quinta constante vital en la historia clínica, financiación para las unidades de dolor y planes de equidad territorial que eliminen la “España a dos velocidades”.
  • Profesionales sanitarios: valoración sistemática con escalas validadas, enfoque biopsicosocial, coordinación entre niveles asistenciales y formación continuada con certificación de competencias.
  • Sociedad civil y pacientes: visibilizar el dolor agudo como problema de salud pública, participar en la evaluación de la calidad y apoyar las iniciativas de las sociedades científicas.

 

Las 8 conclusiones clave del Libro Blanco

  1. Una prioridad sanitaria pendiente. El dolor agudo no recibe en España el reconocimiento que merece como problema de salud pública, y carece de un marco estratégico nacional. El dolor agudo no quirúrgico en pacientes hospitalizados es “el gran olvidado”.
  2. Un derecho del paciente, un imperativo de los profesionales. Tratar bien el dolor es un derecho de los pacientes y una obligación ética y profesional. Exige una visión integral y personalizada, que incorpore factores biológicos, psicológicos y sociales.
  3. Medir para gestionar. La valoración y el registro sistemático del dolor deben ser un estándar de calidad en todos los niveles. Incorporarlo como quinta constante vital reduce la variabilidad y mejora la seguridad clínica.
  4. Hacia modelos integrados de atención. Las unidades de dolor, urgencias y Atención Primaria deben coordinarse para garantizar la continuidad asistencial. Hacen falta mínimos asistenciales homogéneos en todo el territorio.
  5. Prevenir la cronificación, una agenda de Estado. El dolor agudo bien tratado es dolor crónico que no llega a desarrollarse. Abordarlo pronto y bien es una intervención preventiva de primer orden.
  6. Formación, la palanca estructural del cambio. Se necesitan programas formativos obligatorios y transversales, desde el grado hasta la formación continuada, y certificación de competencias en dolor.
  7. Propuestas estratégicas para optimizar el manejo. Reforzar la Atención Primaria, fomentar las decisiones compartidas con el paciente, investigar la analgesia multimodal y acreditar de forma independiente las unidades de dolor agudo. También concienciar a los gestores de que un buen manejo del dolor racionaliza el gasto sanitario.
  8. Llamada a la acción. SED y SEMDOR piden una Estrategia Nacional de Abordaje del Dolor Agudo, un protocolo nacional mínimo, el dolor como quinta constante vital obligatoria, financiación para las unidades de dolor y planes de equidad territorial que eliminen la “España a dos velocidades”. Piden también compromisos concretos de los profesionales (valoración sistemática, enfoque biopsicosocial, coordinación y formación) y de la sociedad civil y los pacientes (visibilizar el problema y participar en la evaluación de la calidad).

 

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Consulta el documento completo, con todos los datos, protocolos y propuestas.

El dolor agudo tratable que no se trata es una forma evitable de sufrimiento humano. Este Libro blanco es la evidencia de que existe el conocimiento, la voluntad científica y el compromiso profesional necesarios para cambiar esta realidad. Lo que se necesita ahora es la decisión política y la acción coordinada de todos los actores implicados. SED y SEMDOR se comprometen a continuar trabajando, con rigor y con vocación de servicio público, para que el abordaje del dolor en España sea digno de sus pacientes.