Los dolores de espalda, de piernas o
de articulaciones son algunas de las causas más frecuentes del dolor
crónico, una enfermedad que padecen cerca de medio millón de
valencianos y que les impide llevar una vida normal.
Pese a
que el porcentaje de población afectada por el dolor (11%) es
inferior a la media europea (19%), los valencianos sufren la
dolencia durante más tiempo, una media de nueve años, dos más que en
Europa. “Esto significa que el dolor no se trata de forma adecuada”,
según afirmó el doctor Manuel Rodríguez, presidente de la Sociedad
Española del Dolor, en la presentación de la séptima reunión
nacional de este colectivo, que se celebra desde hoy en Valencia.
El inadecuado tratamiento obliga a sus afectados a tener que
perder horas e incluso jornadas de su trabaja a causa del dolor. La
sociedad científica calcula que cada valenciano con molestias
crónicas pierde hasta 16 días de trabajo al año por este motivo.
“El problema de no tratar bien el dolor es que se cronifica,
mientras que si se tratase adecuadamente disminuiría el número de
bajas e incapacidades laborales”, explicó Rodríguez.
El
presidente de la Sociedad Valenciana del Dolor y jefe de la unidad
específica de esta patología del hospital La Fe, Jorge Pallarés,
explicó que la discapacidad más frecuente y que causa más bajas
laborales es el dolor de espalda.
Lumbalgias,
las más frecuentes
Casi la mitad de los pacientes que acuden
a estos servicios sufren molestias en la espalda. Estos servicios
son el último recurso que les queda a los pacientes después de haber
recurrido al médico de familia y al especialista.
Tras las
lumbalgias, los dolores de enfermedades del sistema nervisoso,
derivados de la mala circulación de la sangre, de enfermedades
degenerativas como la artrosis o las inflamaciones como la artritis,
son los dolores más frecuentes.
Entre los afectados de
dolores crónicos se encuentran las personas mayores de 65 años, pero
también adultos entre 30 y 45 años que por las características de su
trabajo padecen molestias, fundamentalmente en la espalda.
Para los expertos, potenciar las unidades del dolor y formar
a los médicos de familia, que atienden al 83% de pacientes, son dos
pilares básicos que reducirían las bajas laborales y el gasto
sanitario que supone tratar a estos enfermos.
“Un buen
tratamiento del dolor restringiría el gasto sanitario, puesto que
hay mucho de sobretratamiento, sobretraslado y sobrededicación de
recursos de un mal que nunca se acaba de resolver”, aseguró
Rodríguez.
Los facultativos reclaman una unidad específica
en cada hospital. En la Comunidad, sólo tres centros sanitarios
–Hospital General de Alicante, General de Valencia y La Fe– disponen
de servicios especializados para tratar esta dolencia.